miércoles, 13 de febrero de 2013

Pintando Fantasias (IV)


Hayate abrió los ojos completamente extrañado del lugar donde se encontraba, no recordaba mucho del día anterior, la cabeza aún le daba muchas vueltas, tenía una jaqueca terrible. Aún persuadido por el aroma de las sábanas de su cama, sabía que conocía bien aquellas fragancias, sin embargo no podía recordar si quiera quién las usaba, la resaca era bastante fuerte. Su delirio se vio interrumpido, por las caricias de su eterna enamorada, Jade.

-¡Hayate Sama! ¿Cómo te sientes?-
-¿Jade? ¡¿Qué hago aquí?!-
-Estabas un poco tomado, tocaste a la puerta y en cuanto te abrí caíste desmayado en el suelo. Me asusté mucho, pensé que te había sucedido algo, pero luego...- Suspiró. Hayate quedó sorprendido, solo atinó a darle un abrazo a su mejor y única amiga.
-Lo siento Jade, no quería que me vieras así. Si bien no recuerdo mucho después de haberme puesto a pintar la casa de una de mis clientas, ésta me invitó a unas copas de vino, cuando me sentí mareado tomé un taxi, pero en cuanto subí por el ascensor no recuerdo más-
-Llegaste hasta aquí y si no es porque sentí el fuerte olor a alcohol, te hubiese llevado al médico creyendo que algo grave te había sucedido-
-Gracias Jade, la verdad no se qué haría sin ti-
-Déjate de bobadas, ahora ven y tómate esta sopa que te preparé, te ayudará con la resaca-
-Jade, no te hubieras molestado-
-Hayate, mejor no digas nada, he sacrificado mi salida por atenderte, lo menos que puedes hacer es dejar que te brinde los mejores cuidados mientras te recuperas-

<<Esta es Jade, de verdad que es un sol conmigo, no se qué haría sin ella... Me busca, me ayuda, me comprende, pide mi ayuda cuando más lo necesita (y cuando no), es ella misma... Solo que hay cosas, que de mí todavía desconoce>>

0 comentarios: