Lo importante, es que aún sigo con vida...
Al bajarse de la estación del metro fue sorprendido por alguien a quien no veía hacía mucho tiempo, su presencia le trajo nuevamente recuerdos que difícilmente podía borrar; Unos recuerdos que lo enlazaban con su primer amor.
-Hayate, cómo has crecido-
-Sandy...-
-¿A dónde te diriges?-
-Iré a tomarme un café, es todo-
-¿Puedo hacerte compañía?-
-Bueno, para todo hay una primera vez...-
-¿A qué te refieres?-
-¿Vendrás o no? Se me hace un poco tarde...-
Sandy sabía que su actitud reacia tenía su procedencia de hacía años atrás. Lograba recordar aquel día cuando hablaron por última vez, vio su rostro el cual reflejaba desilusión aún cuando ella se portaba indiferente.
-Hayate ¿Qué ha sido de tu vida durante todos estos años?-
-Pues, tal como me ves, dedicado a mis obras-
-Por lo visto no has cambiado nada, sigues siendo el chico que pintaba cuadros hermosos-
Fue precisamente un sábado por la noche cuando la vio pasar, como siempre lo hacía, se acercó a ella armado de valor para decirle lo que sentía.
-Sandy, antes que te vayas quiero decirte algo-
-Adelante, Hayate-
-Desde hace tiempo siento cosas por ti, muy diferentes a las que siento por mis amigas, me gustas y quisiera que fuéramos más que amigos-
Aún sin responderle, Hayate continuó.
-Es algo que llevaba dentro desde hace tiempo, no pude aguantarme estas ganas de expresarte lo que siento. Lo único que quiero saber de ti es ¿Quieres ser mi novia?-
Sandy quedó en silencio, dudó un momento antes de responderle.
-Lo siento, solo me gustan los hombres de 21 en adelante, tú solo tienes 15-
Se marchó.
<<-Y tú 17->>.
Esa noche marcó un hito en su mente...


0 comentarios:
Publicar un comentario