-¿Te molesta si le agrego un poco de Whisky a tu café?-
-¿Alguna vez me has visto tomando Whisky?-
-No-
-Entonces no lo hagas-
Sandy quedó en silencio.
Hayate llamó a una de las meseras.
-Señorita, por favor tráigame una copa de vino tinto-
-No tenemos vino, lastimosamente se nos acabó-
-Descuide-
Con una sonrisa se retiró, Hayate miró hacia el vaso de Sandy y le dijo:
-Aceptaré tu propuesta-
Bastaron dos tragos de Whisky para que Hayate y Sandy entraran a hablar en confianza. Una sensación de intranquilidad rodeaba su mente. Habían cosas que aún tenía para decirle.
-¿Qué ha sido de tu vida en todos estos años?-
-Bueno, terminé la escuela hace 5 años, el mismo tiempo que llevaba sin verte. Inicié una carrera en la universidad, la cual terminé hace poco. Durante todos estos años me he dedicado a desarrollar mis talentos, especialmente este de la pintura. Gracias a mis capacidades hoy vivo de esto-
-¿Te ha ido bien?-
-La verdad sí, mucho mejor de lo que alguna vez esperé-
-Aún conservo los dibujos que me hacías-
-Me sorprende que aún los tengas-
-Imposible botarlos, son hermosos-
Hayate permaneció en silencio.
Sandy intentaba hablar sin mencionarle el tema de sus sentimientos pero era esa duda la que la había hecho arrastrar ante tal situación.
-Hayate, se que tal vez no quieras hablar de esto, pero quisiera saber qué sentiste cuando nos encontramos-
-¿Quieres que te sea sincero?-
-Sí-
-Fuiste tú quien me rechazó por primera vez, fuiste muy sincera conmigo y lo valoro. Al principio me sentí poca cosa, mi autoestima bajó, creía que todas reaccionarían igual. Me volví pesimista e hice cosas por querer llamar la atención. Sin embargo, tuve que aprender estas lecciones para ser hoy lo que soy, algo de lo que no me arrepiento. ¿Qué sentí cuando te vi? Sinceramente, ya eres un tema del pasado. Sentí cosas bonitas por ti, lo reconozco, pero... No creo que en ese entonces haya sido lo suficiente maduro para mantener una relación contigo, eso fue lo que me hiciste sentir en ese entonces-
-Se que fui muy dura contigo, pero tenía que hacerlo-
-Lo se, y no te juzgo. Nuestras realidades no son las mismas-
Levantándose de la mesa, le hizo saber que ya no había más motivos para seguir sentado en esa mesa con ella, que ya su recuerdo había quedado en el pasado. Sandy entendió que Hayate había madurado en ese aspecto, sonrió mientras lo veía partir.


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