Su mirada, perdida en el movimiento del metro durante el recorrido que debía abordar mientras llegaba a casa, y en su mente la necesidad de verlo. No le importaba la tarde agradable que había pasado con sus amigos, su única prioridad era verlo a él.
Al llegar a la estación, tuvo que caminar unas cuantas calles para luego entrar al edificio y subir por el ascensor. Tan sorprendida quedó al verlo tomar el ascensor también.
-Hayate Sama...-
-Jade...- Contestó sin mirarle.
-Iba para tu casa-
-No te hubieras molestado...-
-Sabes que todos los sábados llego a visitarte ¿Por qué hoy no quieres ni verme?-
-No se de dónde sacas esas ideas tan locas-
-Hayate, te conozco bien, se que algo te pasa-
Él la miró con ojos de extrañado, luego le preguntó:
-¿No deberías estar con tus amigos ahora?-
Jade comprendió enseguida, el por qué de su actitud.
-¿Desde cuándo te preocupas porque salgo con otros chicos?-
-Eso es muy raro en ti... Además solo quería saber por qué no estás con ellos ahora-
Eso subió más la autoestima de Jade, quien se dispuso a jugar con la situación.
Con voz pícara le dijo:
-¡Hayate Sama! Estás celoso...-
Él no pudo responderle a su cumplido, en el fondo sabía que era cierto.
-No tendría por qué estarlo-
-Mientras más te niegas, más motivos me das para creer que es así. Tontito ¿Te pusiste celoso solo porque me viste salir con mis amigos? Qué lindo- Lo abrazó fuertemente.
Hayate permaneció en silencio.
-Te pusiste celoso cuando me viste con los demás chicos, es por eso que estás así... Hayate, mi chico celoso... Déjate de tonterías y empecemos con nuestra rutina sabatina... Esos cuadros no se van a pintar solos- <<No cambiaría esta rutina por nada en la vida>>


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