viernes, 6 de abril de 2012

Dulces (Un beso bajo la lluvia)

Caía la tarde y sentí la necesidad de irla a buscar, cuando llegué a su casa no sabía por qué estaba allí, su abuelo me recibió e intercambió algunas palabras conmigo antes de que ella me atendiera. Nos fuimos a escondidas hasta un pequeño rincón en un pequeño patio y allí nos abrazamos, no queríamos hablar de aquello, comenzó a llover. Un beso le robé y antes de despedirla, me dijo: "que solamente quede entre los dos". Ya en la intimidad de mi habitación encontré muchos dulces, los cuales quería compartir con ella y con todas las ganas del mundo me dispuse a llevárselos...

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